Capítulo 20 –Mudándose-


En movimiento, sigo en movimiento
Donde sienta que estoy en casa otra vez
Y cuando termine
Te veré otra vez

-Moving – Supergrass

Hacerle el amor a Kate es como un bálsamo para mi alma. Ella es puro fuego, caliente, impredecible, abrasadora y peligrosa. Y luego es como el agua, delicada, tranquila, fresca, y fluida, arrastrándome con su corriente. Ella me vuelve divertido, hace que me anime a tomar riesgos, desafiando todas sus expectativas y las mías. Quiero hacerla reír. Quiero hacer que me desee.

Nunca ha habido escasez de mujeres en mi vida y he visto lo suficiente de la vida como para ser un cínico cuando se trata del amor, pero de alguna manera, ella logra que quiera creer. Creer que podría llegar a tener algo parecido a lo que tienen mis padres. Creer que soy lo suficientemente bueno como para que ella confíe en mí y permanezca a mi lado. Creer que soy capaz de serle fiel porque desde que la conocí, la idea de estar con alguien más me deja un mal sabor en la boca.

Cuando me despierto temprano en la mañana, ella está enredada en mi cuerpo como una cálida y suave manta. Su cabello está alborotado y lo peino fuera de su rostro, acariciando con suavidad su piel. Estirándose sobre mi cuerpo, noto que se está resistiendo a abrir los ojos pero cuando lo hace, me sonríe con una mirada soñolienta. Sus ojos verde jade brillan y tocan los míos, haciéndome sonreír.

“Hola, hermosa”. Parte de mí siempre ha sentido que ‘hermosa’ era una palabra vacía, pero de alguna manera no suena vacía cuando la uso para describirla a ella. De hecho, en realidad no le hace justicia y no hay palabras suficientes para describir cuán espléndida es esta criatura que está acurrucada a mi lado. Ella me quita el aliento.

“Hola. ¿Qué hora es?”, reprime un bostezo, mira a su alrededor en busca del reloj. Me estiro y tomo mi reloj de la mesita de luz para ver la hora.

“Las cinco”, digo colocándolo en su lugar. Ella gime, se da vuelta y se cubre los ojos.

“Demasiado temprano”. Kate es una lechuza nocturna y puede lidiar con largas noche de hacer el amor pero no parecen agradarle mucho las mañanas. Imagino que necesitará al menos una hora más de sueño así que mientras ella se pone de costado, extiendo mi brazo a su alrededor, nuestros cuerpos pegados.

“Vuelve a dormir. Te despertaré en una hora”, murmuro besando su cabello y en cuestión de segundos está dormida nuevamente.

Yo, por otro lado, soy una persona madrugadora así que para cuando ella se despierta otra vez, yo ya estaba levantado, duchado y con el desayuno listo.

“Hola, dormilona”, muevo la taza de café bajo su nariz para tentarla a que se despierte. Ella se da vuelta sobre su espalda y coloca un brazo sobre sus ojos. Todo lo que se ve de su rostro es un coqueto par de labios haciendo una mueca y tengo que luchar el impulso de besarla.

“Vete. Es muy temprano”, su voz es un gruñido ronco que suena tan sexy. Sólo con esa voz me podría hacer regresar a la cama, pero tenemos trabajo que hacer. Coloco la comida en la mesita de luz para liberar mis manos y la tomo por la cintura, arrastrándola a colocarse en una posición sentada. Ignoro sus pequeños chillidos de descontento, mientras acomodo las almohadas detrás de ella. Tomo una taza de café y se la entrego.

“¡No tienes que lucir tan malditamente sexy en la mañana, Grey! ¡No cuando probablemente yo luzco como la mierda!”. Oh, Katie, si pudieras verte a ti misma a través de mis ojos.

“Vamos, bella durmiente. Hora de despertar y oler el café”. Me lanza una mirada de muérete y  luego con un quejido gruñón me quita la taza de la mano. A pesar de que me enfada que no se tome en serio mis cumplidos, su humor no me asusta. He vivido con Mia Trevelyan-Grey durante la mayor parte de su vida, y Kate es una brisa comparada con mi hermanita pequeña. “Tenemos que prepararnos. El camión estará aquí en quince minutos y no quiero a ninguno de mis hombres cargando esta cama contigo desnuda en ella”.

Ella grita y quita las sabanas de sus piernas. “Mierda, Elliot, ¡por qué no me avisaste que habías organizado un equipo de mudanza!”. La empujo hacia la cama y la vuelvo a cubrir con la sabana. Respira, Kate.

“Cálmate. Ellos pueden comenzar cargando todas las cosas que están listas en el living, mientras tú te das una ducha. Probablemente estarán en camino antes de que tú termines. Puedo cargar toda tu ropa y elementos personales del baño en mi camioneta y viajaremos hacia Seattle, sin prisa”.

“¿Y qué hay de Ana?”, pregunta, soplando su café.

“Ya está levantada y vestida. Hemos sacado las cajas de su habitación y está casi lista para salir. La dejaré que se vaya primero para que pueda recibir al camión en el departamento y pueda abrirles”. Ella frunce el ceño. ¿Y ahora qué?

“Ése es mi trabajo, ¿sabes?”. Ahora soy yo el que frunce el ceño. ¿De qué demonios está hablando? Me observa por debajo de sus pestañas. “Yo soy quien organiza todo… Quien les da órdenes a todos. No me agradan los hombres dominantes, Grey, no es mi estilo”.

Mierda, acepto ese desafío. Mi parte de macho alfa se apodera de mí y le quito la taza de café de su mano y la pongo sobre la mesita. Luego la recuesto sobre la cama y me coloco sobre ella, atrapando sus brazos en mis manos. Me acerco para besarla y lentamente me separo para mirarla, sin liberar sus manos. Ella está atrapada y le recuerdo con mi cuerpo que yo tengo todo el control aquí.

“Levántate, Srita. Kavanagh, antes de que te ate como a un puerco y te arroje sobre la bandeja de comida de mi tribu”, susurro en su oído. Luego la coloco de pie de golpe, la doy vuelta y le doy una fuerte palmada en su trasero. Ella se mueve de un salto. “¡Ahora!”, grito y ella corre, riendo, haciendo el baño.

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Tres horas más tarde, estoy en el nuevo living armando el mueble para la televisión que les compré a Kate y a Ana como regalo de bienvenida, con Kate sentada en el suelo junto a mis pies, organizando los CDs y DVDs en un estante. Tomo el taladro y comienzo a colocar un soporte en la pared para la televisión. Mirando a Kate, frunzo el ceño.

“Nena, debes buscar algo para cubrir esas cosas y apartarte por un momento”. Sigo midiendo para encontrar la ubicación correcta. Se produce una pausa en la cual ella no se mueve y yo alzo una ceja. De repente me mira como una niña que ha sido regañada en la escuela e inmediatamente se levanta para hacer lo que le dije. Una Kate obediente es un panorama interesante, algo sexy de hecho. Pero no puede evitar que surja su verdadera naturaleza.

“¿Tienes alguna idea de lo que haces con esa cosa?”, dice por sobre su hombro, con una mirada sensual y provocativa. No del todo obediente, ¿eh? Luego se da vuelta y comienza a caminar para atrás, burlándome, sacando la lengua. Tan malditamente adorable, Srita. K. “Quiero decir, luce horriblemente complicada. Cómo puedo confiar en que no dañarás mis paredes”, me guiña un ojo, tomando una sábana para poner sobre el estante. Muy adorable.

Vuelvo a la pared para medir y marcar. “Mujer, esto es lo que hago. No espero que tu débil mente sea capaz de comprender los aspectos más sutiles de la albañilería y la construcción, pero creo que puedes confiar en mí en que tengo esto cubierto”, le sonrío. “Ahora, déjame hacer mi trabajo”. Ella se acerca demasiado a mí y aprovecho la oportunidad para darle una palmada en el trasero por segunda vez en el día. Maldición, quisiera ponerla sobre mi rodilla ahora y por un momento, siento un poco de empatía hacia mi hermano. Mujeres insolentes.

En menos de veinte minutos, la TV está instalada y todo lo demás está en su lugar y funcionando.

“Ves, nena, sencillo”, les sonrío mientras ella se sienta en el sofá junto a Ana. Maldición, esa es la hora. Comienzo a guardar mis herramientas. “Me encantaría quedarme, nena, pero mi hermana volvió de Paris. Esta noche hay una cena familiar obligatoria”. Y realmente no me quiero ir, pero debo hacerlo.

“¿Puedes volver luego?”, pregunta tímidamente. Sé que ella odia sonar necesitada, pero me enternece en el interior cada vez que lo hace. Cuando lo hace, sé que estoy rompiendo lentamente sus barreras defensivas.

“Veré si me puedo escapar”, respondo, sabiendo que regresaré en cuanto mi familia me permita irme. Ella sonríe y ofrece acompañarme hasta la puerta.

“Nos vemos, Ana”, le guiño un ojo y salgo de la habitación junto con Kate. Como hermano mayor, siento que es mi deber molestar un poco a Ana sobre Christian, pero ella está tensa. Christian la tiene caminando con pies de plomo y no puedo evitar sentir un poco de culpa de que Kate y yo la tengamos tan fácil. Claro, ella aún no me ha dicho la palabra con ‘A’, pero siento que se está acercando a cada minuto. Ana le contó a Kate sobre cuando conoció a Mamá en el departamento de Christian, y lo incómoda que fue esa situación. Ella no parece saber qué lugar ocupa en la relación, lo cual entiendo perfectamente. ¿Qué clase de relación empieza con un CDC, diligencia debida y contratos de comportamiento? Presiento que ella quiere más de él que este ‘acuerdo’ que él esta tan dispuesto a ofrecer, pero él no acepta. Todavía. Creo que lo habrá hecho para cuando volvamos de Barbados. Dada la profundidad de los sentimientos que he observado la semana pasada, siento que sólo necesita tiempo.

Kate, en cambio, quiere darles un empujón. No estoy de acuerdo con sus tácticas, pero tengo una idea, “Katie, ¿tú y Ana tienen planes esta noche?”. Ella se da vuelta para mirarme cuando salimos del edificio hacia un fresco, pero soleado, día.

“Sólo comida rápida y vino, supongo. ¿Por qué?”, levanta su mano para proteger sus bellos ojos verdes del sol.

“Nada aún, pero te llamaré en más o menos una hora”. Puedo ver la pregunta en sus ojos, pero la distraigo acercándome a besarla. No puedo evitar envolverla en mis brazos cuando ella se acerca aún más a mí. Sus brazos se envuelven en mi cintura y su lengua se introduce en mi boca. La gente nos observa mientras nos besamos en la calle y, francamente, me importa un bledo. Una señora mayor pasa junto a nosotros y se detiene, mirándonos con repugnancia. La bajo en otro de mis patentados movimientos de Hollywood, besándola apasionadamente. Levanto mi cabeza y miro a la señora.

“¿Está disfrutando del show?”, le sonrío. Ella protesta y se aleja murmurando algo sobre conseguir un cuarto. Kate se ríe en mi hombro y la enderezo.

“Debo irme. Nos vemos, nena”. La besa una vez más y me alejo. Espero por esa palabra que nunca llega y una parte de mi corazón se marchita, quemada nuevamente por el silencio.
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“Hola, pequeña, ¿cómo estuvo tu vuelo?”. Estoy parado en la puerta de la habitación de mi hermana, inclinado sobre el marco de la puerta. Ella chilla y corre hacia mí, arrojándose a mis brazos. Me río y le doy un gran abrazo de oso. Ella aún es toda piernas y brazos, pero en los tres años que ha estado en Paris, se ha convertido en toda una mujer. Me preocupa la población masculina de Seattle ahora que la Señorita Mia está de regreso.

“Elliot, es genial verte”, se aleja un poco de mí para mirarme con sus grandes ojos marrones y su sonrisa de labios prominentes. “Luces grandioso. Diferente. ¿Qué sucede?”. No hay posibilidad de esconder nada de Mia. Quizás no tenga un buen manejo de su vida amorosa, pero puede llegar a ser muy perceptiva sobre otras personas y ahora mismo parece haber captado mi felicidad. ¿Cuánto debo contarle?

“Necesito pedirte un favor”. Me mira con sospecha por sobre su abundante y negro flequillo y se toma su tiempo para responder. Intento mantenerme inmóvil bajo su mirada. No reveles mucho.

“De acuerdo, Lelliot. Habla”, dice finalmente. Por dónde comenzar. Si digo demasiado entonces es probable que Christian tenga que escucharla chillar todo el camino desde Bellevue hasta Escala. Pero, francamente, él necesita su ayuda y también yo. Aquí vamos.

“Mira, Coco, sé que esta es tu primera noche de regreso y seguramente esperabas tener una tranquila cenar familiar pero… Necesito que convenzas a Mama de que invite a la nueva novia de Christian”. Con un poco de suerte la palabra con ‘N’ ha triunfado por sobre su disgusto de su odiado apodo, el cual se lo pusimos Christian y yo en el momento en el que obtuvo su beca en Lenotre en Paris. Sus ojos se ensanchan por la sorpresa.

“Lo sabía”, exclama golpeándome en el pecho. “Sabía que estaba ocultándome algo. Diablos. ¿Christian de verdad tiene novia?”. Ella se aleja y se sienta en el borde de su cama, aún sorprendida. Entro en su habitación, cerrando la puerta detrás de mí, y me siento a su lado.

“Sí, sólo que no estoy seguro de que él sepa que eso es lo que tiene”. Me lanza una mirada confundida. “Creo que necesita un pequeño empujón”. Su cabeza se inclina hacia el costado mientras considera mis palabras, y luego asiente.

“Ya veo. Así que piensas que si la trae a cenar esta noche y se la presenta a Mamá y Papá, eso lo forzará a admitirlo”.

“Bueno, técnicamente ya ha conocido a Mamá, pero sí, esa es la idea general”. Se queda boquiabierta.

“¿Mamá sabe y no me ha dicho nada?”, me mira con recelo. Oh Dios, no sé quien está en más problemas, si Mamá o Christian. Una cosa que mi hermana no tolera son los secretos. No sirve para guardarlos y es terriblemente buena en descubrírselos a la gente.

“No lo tomes personal. Creo que Mamá no quiere arruinarlo. Y es por eso es que tenemos que lograr que invite a Ana esta noche. Pero quería hablar contigo primero. Después de todo, es tu noche”.

“Oh, Elliot, por supuesto. Vayamos a hablar con ella”. Me apresura fuera de su habitación y nos dirigimos hacia abajo en busca de nuestra madre, quien está arreglando flores en la cocina. Nos mira cuando llegamos, Mia arrastrándome detrás suyo, con una entusiasmada risita.

“Mamá, tenemos una petición para la cena”. Poniéndole su mejor sonrisa, Mia se apoya sobre la mesada de la cocina para mirarla fijamente, mientras casualmente roba una uva del plato que Mamá está armando. “Puedes llamar a Christian e invitar a Ana, ¿es ése su nombre, Elliot?”. Asiento. “Sí, invita a Ana a cenar esta noche para mi bienvenida a casa. Por favor”.

Mamá la observa boquiabierta y luego me mira de mala manera. “Elliot, ¿qué está sucediendo? ¿Por qué están ustedes dos complotando en contra de su hermano?”. Noto que está enojada y preocupada. Preocupada de que cualquier interferencia por parte de la familia causará que Christian se aleje de Ana. Esa es la razón por la que debo arrojarme a los tiburones, por Christian, por Ana, y supongo que de alguna manera, por Kate y yo.

“Mamá, escúchame”. Respiro profundo, aquí va. “Conocí a alguien. Alguien que de verdad me importa. De hecho, me iré con ella y su familia de vacaciones la próxima semana”. Ahora tanto Mia como Mamá me miran como si me hubiera crecido una segunda cabeza. Mierda. “Su nombre es Kate y la conocí a través de Christian. Ella es la compañera de departamento de Ana. Y es por eso que necesito que invites a Ana esta noche, Mamá. Kate y yo nos iremos el martes y quiero que la conozcas antes de que nos vayamos. Sé que ella se sentirá mejor si Ana esta aquí, después de todo, Ana y Christian se conocieron primero. Kate piensa que sería extraño si los conoce a ustedes antes que Ana”.

Las observo a las dos mientras asimilan esta información. Sólo parte de lo que dije es verdad. Sí, quiero que Kate conozca a mi familia, especialmente si viajaremos juntos. El problema es que ahora ambas saben exactamente cuán importante es ella para mí. Una afirmación de mi parte en esta familia, es que ninguna novia ha cruzado el umbral de la casa de mis padres desde que salí con Lisa Maxwell, en la secundaria. Invitar a Kate esta noche es algo importante. Sólo espero que ella no tenga ganas de lincharme para cuando conozca a Mia.

“Oh. Por. Dios. Elliot”, chilla Mia. “No me mencionaste a Kate. Creí que esto era sobre Christian. ¿Cuándo… ? ¿Cómo la conociste? ¿A qué se dedica? ¿Cuán seria es esta relación? ¿Cuándo ibas a decírmelo?  No, espera. Sabía que algo sucedía contigo. Demonios, eres bueno. Distrayéndome de esa manera”.

Apenas se detuvo para respirar en todo ese discurso y yo sólo me río. Ésa es mi pequeña hermana. Pícara, hermosa, elegante y una enorme carga de energía en tacos altos y minifalda. Puedo imaginármela en Francia, y seguro debe haber vuelto locos a los chicos de Paris.

“Como dije, Kate comparte el departamento con Ana. Se suponía que ella entrevistaría a Christian para el periódico de la universidad, del cual fue la editora hasta su graduación la semana pasada. Pero se enfermó y envió a Ana en su lugar, y así fue como Christian la conoció. Christian quería tener un tiempo a solas con Ana  y me pidió que lo ayude distrayendo a Kate y bueno…”. Casi se les hace agua la boca por más detalles. Malditas mujeres rabiosas. Respiro hondo y continúo. “Kate tiene un título en literatura y escritura profesional, estará empezando su nuevo trabajo en Medios Kavanagh cuando regrese de Barbados. Es inteligente, graciosa, hermosa y bueno… De verdad me gusta. Mucho”.

Hago una pausa para dejarlas pensar en lo que acabo de contarles. Mia me observa con una gran sonrisa. “Mamá, creo que tu niño está ena-morado”, me guiña el ojo y, que Dios me ayude, creo que me estoy sonrojando.

“Mia, no molestes a tu hermano”. Mamá se acerca a mí y envuelve sus brazos a mi alrededor. “No puedo creerlo. Mis dos niños”. Parece tener lágrimas en sus ojos. “No puedo explicarte lo feliz que estoy por ti, cariño”. La abrazo y por sobre su hombro miro a Mia de mala manera.

“Gracias, mamá”, digo. “Ahora, ¿qué dices sobre esa llamada a Christian?”

Al minuto siguiente, Mamá está hablando por teléfono con Christian, hablándole sobre la invitación. Todos contenemos el aliento, esperando a que él diga que sí. Una vez que acepta, tomo mi teléfono y llamo a Kate.

6 thoughts on “Capítulo 20 –Mudándose-

  1. FANNY REBELLON BOLIVAR says:

    BELLO BELLO EL CAPITULO SASHA. POR FAVOR NO DEMORES TANTO LOS NUEVOS CAPÍTULOS PLISSSSS ES MUY INTERESANTE TU NARRACIÓN Y ESTA MUY BIEN ECHA Y LA ENTRELAZASTE MUY BIEN, GRACIAS POR DARNOS UN RATO DE TU VALIOSO TIEMPO UN BESO.

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  2. Alana says:

    podrias continuar la historia por favooooooor *0* la amo! son mis personajes favoritos despues de Chris *0*

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  3. Isa says:

    Hola , cada cuando tiempo suben un capitulo ? . saludos .

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  4. 04163668218 says:

    Hola Sasha vas a continuar con la historia? , veo que hay mas pero en ingles, ojala vuelvas a Escribir amiga, gracias.

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    • Hola Fanny, lo siento, pero yo confío en la buena voluntad de una de mi amigo de facebook y los lectores de traducir la historia y no ha sido capaz de hacer esto por un tiempo. Como se puede ver en este mensaje, yo no hablo español, así que espero que Google Translate me ha permitido tener sentido. Sasha xxx

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