Capítulo 13 –Buscando una Pelea-


Bueno, yo estoy llegando a una encrucijada

Deslizándonos por un camino,

Vamos a huir ahora mismo,

Soy un tonto peleador,

Y estoy hambriento por ti,

Bueno, estoy viviendo al extremo,

Estoy protegiendo mi vida,

Ven conmigo, vamos, vamos,

Tú sólo estás buscando una pelea

-Spoiling for a fight – AC/DC

La luz entrando por la ventana me despierta. Trabajar en construcción significa que Elliot debe levantarse temprano y supongo que generalmente su cuerpo debe estar acostumbrado a despertar con el amanecer; pero este hermoso y sensual hombre que está a mi lado me ha mantenido activa durante toda la noche. Él es increíble e insaciable y no puedo dejar de mirarlo mientras duerme. Su cabello rubio está todo despeinado y está acurrucado contra mi cuerpo. Lo siento endurecerse cuando se mueve dormido contra mi muslo.

Desperezándose y alejándose de mi cuerpo, abre los ojos y me mira, “Hola”.

“Hola”, le sonrío y luego rueda para cubrirme con su cuerpo, repentinamente despierto. Mi cuerpo responde con una rapidez impresionante y sin perder tiempo, se introduce en mí y lentamente comenzamos a movernos para alcanzar nuestro clímax. Nos dormimos de nuevo por aproximadamente media hora y cuando despierto, me levanto para ir a la otra habitación y llamar a Ana. Intento sacarle información pero no consigo mucho. Mmm así que Ana tiene secretos… Eso o ha firmado un CDC (Contrato de Confidencialidad).

Escucho a Elliot levantarse y dirigirse al baño para ducharse. Minutos más tarde, me uno a él. Nos lavamos el uno al otro rápidamente y después nos vestimos. Nos decidimos por un desayuno rápido así que vamos a la cafetería local y nos sentamos en la acera a beber café y comer muffins al sol. Comienzo a preguntarle más cosas sobre su última construcción y me maravillo nuevamente de cómo trabaja su cerebro. Inteligente y sexy. Sr. G, eres un muy buen partido.

Con las manos unidas, volvemos al departamento.

“Katie, tengo que volver a Seattle esta mañana. Tengo una reunión con un arquitecto a la tarde. ¿Puedo llamarte esta noche?”. De repente, me siento tímida frente a él. No quiero que se vaya.

“Desearía que no tuvieses que irte pero supongo que uno de los dos debe ganar dinero”, intento no hacer un puchero y pongo mis brazos alrededor de su cintura. “Puedes llamarme en cualquier momento”.

Su teléfono le vibra en el bolsillo y lo saca para revisarlo. “Christian traerá a Ana a casa por la tarde, deberían estar de vuelta antes del anochecer”, frunce el ceño. “Maldición, Christian estará en Portland toda la semana y realmente quería su opinión en el desarrollo de este acuerdo. Tendré que organizar una video conferencia con él. Me pregunto si tendré tiempo de hablar con él en el Heathman antes de que me vuelva para Seattle”.

Me paro repentinamente en la calle al darme cuenta de algo.

“¿Qué sucede?”, me pregunta mientras escribe en su teléfono.

“Están volviendo… ¿De dónde? ¿Dónde han estado? Creí que estaban en el Heathman”. Ana jamás me dijo que saldría de Portland. Y Elliot lo sabía.

“Están en Seattle. Supongo que en el departamento de Christian”, menciona aún distraído con su teléfono.

“Wow, pero se fueron a las 7 de la noche. Asumí que iban a estar aquí, en Portland”. Cuanto más pienso en ello, más me enfado. “Mierda, la engañó para que pasara la noche con él. Ella no tuvo ninguna maldita opción. Jesús, cuando ponga las manos sobre tu hermano, serás tú quien reciba por correo las partes de su cuerpo”.

Comienzo a caminar velozmente murmurando cosas sobre predadores sexuales y dejándolo parado a un lado de la acera, intentando ignorar a la gente que nos mira, impresionados con mi vocabulario. Corre tras de mí, alcanzándome en unos pocos pasos. Coloca su brazo alrededor de mi cintura y me detiene, para poder mirarme a los ojos. Estoy furioso y él parece que sólo quiere recostarme en el suelo allí mismo y tener sexo conmigo.

“Katie, detente. Ana sabía que iban a ir a Seattle”

“¿Qué? ¿Y no me lo dijo? No lo creo”

“¿De verdad? Si te lo hubiera dicho, ¿qué hubieses hecho, Kate?”. Sostengo su mirada mientras pienso en ello. Me doy cuenta que tiene razón.

“Hubiera…”, hago un pausa y bajo la mirada, haciendo una mueca.

“Exacto. Mira, Ana es adulta. Déjala hacer su vida. Si esto es un error, entonces tú serás una buena amiga, recogerás las piezas de su corazón roto y estarás ahí para ella. Pero por ahora, se ha metido en esta relación con los ojos bien abiertos”. Y por todos los cielos, espero que esté en lo cierto. Me pregunto si la habrá convencido para que duerma con él. O quizás tuvieron una conexión, de la misma manera que Elliot y yo. Simplemente no confío en él, pero intento mantener la calma.

“Sé que tienes razón y sé que confías en tu hermano, pero yo no. No estoy segura pero estoy casi convencida de que Ana aún es virgen y esta fue ¿qué? ¿Su segunda cita oficial? Si la llevó a su departamento en Seattle fue porque estaba determinado a dormir con ella, independientemente de si ella aceptaba o no. Y no estoy segura de que ella sea capaz de rechazarlo”. No, aún estoy furiosa, pero ahora noto que Elliot también comienza a molestarse.

“Kate, basta. Ana sabía lo que hacía. Si la intención era dormir juntos, entonces ella fue a Seattle con esa decisión. Y quizás fue ella la que convenció a mi hermano. Quien, por cierto, es un buen tipo, un gran tipo. Probablemente sea Ana la cazadora sexual y puedes apostar que Christian estará más que sorprendido cuando descubra que es virgen”.

Lo miro de mala manera. “Vete al demonio, Elliot”, estoy de verdad enfadada con él.

“Kate, tienes que calmarte”. Jesús, acaba de acusar a mi mejor amiga de ser una cazadora sexual ¿y ahora debo calmarme?

“Bésame el trasero, Elliot. No te permitiré que hables sobre Ana de esa manera”, comienzo a caminar de nuevo, intentando dejarlo atrás. Él me alcanza y me da vuelta.

“Créeme, besarte el trasero suena muy apetecedor en este momento. Pero yo tampoco permitiré que hables así de mi hermano, Kate”, aún me está mirando de mala forma, con sus cristalinos ojos azules.

Pero ella era virgen. Oh Ana, ¿qué has hecho? Ha caminado directo a la boca del lobo. De todas maneras, espero que Christian sea lo suficientemente caballero como para no obligar a una virgen a dormir con él. Seguro es más inteligente que eso. O al menos eso espero, por el bien de ambos, porque si lo hizo, entonces ella saldrá realmente lastimada. El problema es que los hombres Grey son el sexo encarnado y sé que toma un terrible esfuerzo resistirse.

Y luego me doy cuenta de que me está diciendo lo que tengo que hacer. A mí, Kate Kavanagh, que hago que los hombres se pongan de rodillas. Cómo se atreve a decirme que no debo preocuparme por mi amiga. Esto se trata de proteger a su maldito hermano.

“No me digas que no cuide a mi mejor amiga. No confío en tu hermano y no me quedaré mirando cómo él la destruye”, le grito. Tomando mi mano, prácticamente me arrastra de vuelta hasta mi departamento. Que haya hablado mal de Christian lo ha hecho enojar. Supongo que la sangre tira. Está tan enfadado conmigo que ni siquiera me habla y decido guardar silencio. Pero aún así, sigo sin confiar en Christian.

Entramos en el departamento y él comienza a recoger sus cosas. Me paro en el medio del comedor, observándolo con las manos en mis caderas. Finalmente su coloca la chaqueta y toma las llaves de su camioneta. Está listo para irse y nos quedamos el uno frente al otro, mirándonos fijamente.

“Así que sólo te irás”, susurro. No sé si gritar o llorar, y en este momento ninguna de las dos cosas serviría.

“Kate, estoy malditamente enojado contigo en este momento. Así que necesito irme para poder tranquilizarme”, su respiración está agitada. Estoy frustrada pero intento mantener la calma. No está funcionando y me resulta muy difícil resistirme a él, así que me alegra que tenga que irse. “Te llamaré esta noche”.

“¿Para qué?”, veo su expresión atónita ante mi respuesta.

“Porque dije que lo haría. Porque quiero”, responde. “No hagas esto, Kate. No te des por vencida tan fácilmente”. No me estoy dando por vencida pero quiero salir corriendo antes de que él me abandone y me lastime.

“Cierto. Y tú eres un hombre de palabra”, mi voz llena de sarcasmo. He sacado las garras. Él no es el tipo de hombre que aprecia que una mujer lo desafíe, le grite en la calle o hable mal de su hermano. Las mujeres hacen fila para estar con él en cada bar de Seattle, para qué me necesitaría a mí.

“Sí, soy un hombre de palabra. Y no te dejaré hacer esto, Kate”. Es un desafío.

“¿Hacer qué?”.

“Rendirte tan fácil. Esta es sólo una pelea Kate. Vamos a tener más peleas de este tipo y vamos a superarlas. Pero no te dejaré renunciar a lo nuestro tan rápido”.

Estoy a punto de llorar y tengo ganas de correr a sus brazos.

“¿Es eso lo que estoy haciendo? No estoy renunciando porque no hay nada a lo que renunciar”. Mierda. Me estoy alejando de él cada vez más. No puedo ocultarlo, está escrito en mi lenguaje corporal, en mi voz. Esto es lo que hago. Primera pelea y no somos compatibles. Lo sé y necesito dejarlo antes de que él me deje. Lo miro y me reconozco a mí misma; y de repente es como mirarme en el espejo cuando veo su expresión al dar un paso atrás. No quiero verlo irse pero me preparo mental y emocionalmente para ello.

Me sorprende, acercándose a mí, y yo doy otro paso hacia atrás. Repentinamente, él suelta su bolso y me envuelve en sus brazos mientras comienzo a llorar. Me besa el cabello y me abraza.

“Katie, no. Por favor”.

“No creí que se terminaría tan pronto”, susurro, intentando componerme. Sería mejor si se fuera rápido. Entonces simplemente podría ir a encerrarme en mi habitación, en mis pijamas rosas. “Está bien, me ha sucedido antes. No pasa nada. Sólo vete”.

“Kate Kavanagh, quizás tú quieras renunciar a lo nuestro ante la primer pelea pero yo no”. Mis ojos se clavan en los suyos. ¿Qué es lo que intenta decir? “Esto es sólo una discusión, Kate. Lo nuestro no se ha terminado, al menos no para mí. Y sospecho que tampoco para ti. Ahora, realmente tengo que irme aunque todo lo que quiero es llevarte a la cama y demostrarte que soy tuyo en cuerpo y alma. Pero por ahora tendrás que creer en mi palabra, ¿sí?”.

Me alejo un poco de él para poder mirarlo mejor. Y registro la sinceridad de sus palabras. Toma mi rostro en sus manos.

“Cariño, te amo. Eres capaz de hacerme enojar terriblemente. Supongo que es parte de la relación. Y me decepciona saber que piensas eso sobre Christian, así que tendré que buscar la manera de hacerte cambiar de opinión. Pero si piensas que tú y yo no podemos superar una pequeña discusión, entonces estás muy equivocada. Voy  a volver a Seattle. Te llamaré esta noche, como lo prometí. Luego te veré el sábado, a primera hora, para ayudarte con la mudanza y después nos iremos por dos semanas y tendremos mucho sexo salvaje en Barbados. ¿De acuerdo?”.

Sonrío y asiento, aún entre lágrimas. Luego de un apasionado beso, reaciamente lo dejo ir y él toma sus cosas. Se da vuelta en la puerta y me da un último beso.

“Nos vemos, nena”, y se dirige hacia su camioneta. Estoy atónita. No me dejó. No lo alejé. Me ama y me quiere ver de nuevo. Me abrazo a mí misma, sin poder creer que este hombre hermoso, inteligente y sexy me quiera. Contra viento y marea.

 

5 thoughts on “Capítulo 13 –Buscando una Pelea-

  1. milethgreyy says:

    Me encanto Kate no seas tan insegura xd el te quiere y por lo de ANA, Elliot tiene razon ya es adulta y sabe lo que hace. Sigan asi me encanto me encanto.

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  2. FANNY REBELLON BOLIVAR says:

    El capitulo esta genial sasha pero la traducción no esta muy clara, pueden corregirla plis? kate tiene razon en defender a su amiga y elliot a su hno, pero ya son adultos, creo que solo deben ver y callarse, gracias sasha y gracias a la traductora y por favo haber si corrigen un poco el cap gracias.

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    • Jenn says:

      Gracias por tu apoyo como siempre, Fanny. Es bueno saber que disfrutas la historia y gracias por dejar tu comentario. En cuanto a la traducción, qué es lo que te resulta confuso? Si te ha quedado alguna duda o ves necesaria alguna corrección, no dudes en dejarlo dicho en el comentario y lo arreglaremos 😉

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  3. Ericka says:

    mira como es la vida, nunca pense q kate fuera tan insegura. Ella una chica tan fuerte e independiente. pero me encanta como Elliot la trata, ese hombre es todo un amor.💞 Muchas gracias por Compartir el capítulo, espero pronto los siguientes¡! 😉

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